28/2/13

¡QUÉ CULPA TIENEN LAS PALABRAS? CONTRA LA RIDÍCULA OBSESIÓN DEL LENGUAJE ANTISEXISTA


¡QUÉ CULPA TIENEN LAS PALABRAS?
CONTRA LA RIDÍCULA OBSESIÓN DEL LENGUAJE ANTISEXISTA

Estoy suscrita a Koinonía, una revista progresista católica americana, porque me encantan sus autores (Leonardo Boff, Casaldáliga, Oscar Romero y muchos más teólogos de la liberación muy buenos.
Pero, en la carta que me envían, aparte del "Saludos, amigos/as" me encuentro con la despedida y reiterativa "Saludos fraterno-sororales del Equipo Koinonía".
No lo había visto nunca; no sé si será de uso más o menos común; lo que es me parece, desde la ciencia del la lengua, es redundante, antieconómico (la primera ley es la economía del lenguaje, decir más con menos), cultista y, si me lo permitís, ridículo.
Veamos: FRATERNO acompaña a SALUDO (sustantivo masculino; existe el Saluda, pero es verbo); por tanto, si me das un saludo, seas hombre o mujer, y el destinatario (sea hombre o mujer), el saludo (ese apretón de manos afectuoso) es de género masculino (que no de sexo masculino, porque las palabras no tienen sexo).

¿Por qué os empeñáis en filosofar con palabras que no lo necesitan y en echarles la culpa de nuestros fallos sociales? La palabra FRATERNO se refiere a un sentimiento, a un derecho, a un saludo (¡vaya, que son del género masculino!)... Lo importante es que ese sentimiento es tuyo y mío, es de todos; no sólo de los hombres, no es sexual; porque las palabras no tienen sexo. ¿Cómo vamos a cambiar todos los nombres abstractos a un "género neutro"? Vamos, que no tenemos otra cosa que hacer.
La bella palabra latina SOROR, se refiere a "hermana". SORORAL, ¡por Dios! ¿Para qué inventar un latinismo ahora.

"Mi (que soy mujer)  
fraterno saludo a todos vosotros
(que sois todos: masc. pl. incluye ambos géneros)"

3/3/12

"Luces rojas"

Rodrigo Cortés dirige a Robert De Niro y Sigourney Weaver en un planteamiento del debate humano entre la necesidad de creer y la racionalidad. Magia o visión.




15/11/11

Autorretrato en Manual de pintura y caligrafía de José Saramago

Hoy, 16 de noviembre celebramos el  89 aniversario del nacimiento de Saramago.


Valga como homenaje esta reflexión entre pintura y literatura y entre Autorretrato en Manual de pintura y caligrafía de José Saramago

Leer más en Suite101 

18/7/11

Artículo en Suite 101.net: Análisis, interpretación y comprensión de la obra de arte Leer más en Suite101: Análisis, interpretación y comprensión de la obra de arte

Mi nuevo artículo en Suite101:
Análisis, interpretación y comprensión de la obra de arte

Leer más en Suite101: Análisis, interpretación y comprensión de la obra de arte | Suite101.net
 
El objetivo es conseguir un método riguroso y exhaustivo para tener claves de análisis, comprensión e interpretación de la obra de arte de caracter plástico

Mirada o asimilación

Mirar un cuadro, leer, comprender e interpretar una pintura o cualquier obra de arte, es una actividad similar a comer.
Los seres vivos necesitan incorporar a su organismo sustancias que, una vez digeridas, le permiten crecer y permanecer viviendo. Así que el hecho de estar vivo implica asimilar lo extraño convirtiéndolo en uno mismo y desechar lo inservible.

22/5/11

Técnica mixta

Exposición “Música y duende” de Esperanza Galindo

La Universidad de Sevilla, a través del CICUS y el SACU, patrocina dos eventos en los que la gestión de esta eminente Institución se une a artistas solidarios del mundo de la música y de la pintura en favor de la La Asociación Andaluza de Fibrosis Quística: un concierto y una exposición. En esta muestra se puede ver dibujos a la clorotinta y pintura de técnica mixta, sobre tabla o tela.

14/5/10

La técnica de la clorotinta


Cuando fui a Segovia seleccionada por la Beca de Paisaje llamada del Paular en verano de 1997 me planteé expresar el paisaje de Segovia. La piedra tallada y el esgrafiado de las paredes de sus monumentos me invitaron a emular esa técnica escultórica a partir del dibujo; así fue como nació para mí la técnica que he dado en llamar: CLOROTINTA. he hablado por primera vez de ella en un artículo de Temalia de Planeta de Agostini titulado La clorotinta da a los dibujos personalidad propia (Art. 20. Publicado en Temalia por Planeta de Agostini on line el 3/07/2001. © 2002. Temalia es una marca registrada de Planeta De Agostini Online, S.A. Todos  os derechos reservados. ISSN : 1578-049X)


Así como el escultor sustrae de una piedra restándole trozos, esquirlas, y va dando luz y forma a su obra, yo intentaba partir de un papel teñido de negro  o marrón para abocetar las formas arquitectónicas tan atractivas del gótico o del románico segoviano.

Con un lápiz amarillo o blanco dibujo sobre la superficie oscura aquel tema que me interesa.

Luego he ido ensayando con otros temas, como la ciudad de Granada, las figuras de gitanos o flamencos; o incluso el ritmo artístico del patinaje.

Con la humilde lejía –cloro- tallo las luces y obtengo los medios tonos apagando con papel secante el proceso de decoloración del cloro. Así salen esos increíbles verdes o violetas.

Uso solamente dos tintas de dos colores, negro y marrón o sepia, también denominado 'tabaco' según una marca del mercado. Unas veces utilizo una sola tinta y, otras, los dos colores distribuyéndolas por zonas según los efectos que quiera obtener.

Con la tinta negra se obtienen ocres, dorados y azules. Con la marrón, verdes, amarillos, lilas, etc.

Mi papel preferido es uno de alto gramaje hecho especialmente para el grabado, pues así admite ese trabajo insistente de agua, tinta y lejía. No funcionan demasiado bien los excesivamente porosos.

Según los pigmentos y sus proporciones en la composición de las tintas los resultados son diversos según qué marca de éstas se use.
 
Los tres colores primarios entran a formar parte de las dos tintas, tanto de la negra como la marrón; por eso de nuevo afloran esos colores originales de los pigmentos.
La calidad y la proporción de los pigmentos es lo que hace variar los resultados del dibujo. Así como, claro está, la acción del cloro.

Como la lejía, a veces, realiza su labor independientemente de mi voluntad y se malogran muchos trazos, tengo que corregir, una vez que se ha secado bien esta primera fase de decoloración.

 A veces busco que la decoloración sea suave y lo hago con lejía y agua al 50% o con agua y papel secante.

Uno de los mayores encantos de esta técnica son los efectos inesperados, las imperfecciones, los movimientos de las líneas...

Eso produce efectos sorprendentes y texturas diferentes a las que se deseaban.

De todas maneras, si no acepto esos deslices del cloro, procuro corregir con el pincel y la tinta.

Los tonos son totalmente diferentes según se insista sobre algo tratado con lejía o con agua, seco o húmedo...

Es una técnica, en fin, que participa de la acuarela y que parece una talla; es un método sustractivo. Primero se talla como una escultura y después se retoca como una aguada.